jueves, 7 de septiembre de 2017

HAY UN BURRO ALADO

Hay un burro alado, un burro precioso,
cerca de mi casa en el campo raso.
Hoy he ido a verle y se me ha acercado,
no sé qué decirle si me pongo al lado.

Pero el burro alado me acerca su hocico
y yo le acaricio con mi mano chica
entonces el rebuzna y me asusta.

No sé si se ríe o si está llorando,
pero yo no creo que le sepa malo,
pues cuando me paro…
me da golpecitos con delicadeza
y yo le acaricio del hocico al rabo.

Hoy cayó la nieve en el campo raso,
pobre del burrito estará temblando.
Hace mucho frio y no tiene manta,
le echaré la mía a ver si lo tapa.

El burrito está debajo de un sauce,
hace castañuelas con todos sus dientes.
Ya le eche la manta ya no tiene frio,
y mira a mi cara a ver si me rio.

Me voy a la cama y empiezo a pesar
si por la mañana se encontrará mal.
Pero no lo creo ya se calentó
con mi manta chica y mi corazón.

He bajado a verle al amanecer
¡no estaba en el sauce, no podía ser!
Sólo están sus alas de color de nieve,
me quedo sentado para ver si viene.

Ya se acerca el burro, estoy muy contento

parece  que quiere algún alimento.
Le daré la paja que cogí en agosto
y le haré una cama toda de su gusto.

Seremos dos amigos que salen a pasear
unidos por una cuerda que se llama amistad
¡Quédate burrito, quédate conmigo,
que si te quedas… seremos para siempre amigos¡


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